 |
| En el bar del "lujoso" tren... |
Bueno… En esta etapa del viaje marcada por “lujosos trenes con camarote”, preguntas mitad en inglés mitad criollo, toma de fotos en lugares prohibidos, y llegadas tarde a todas partes, para ser más argentinos sólo nos faltaba ponernos una remera de los Auténticos Decadentes y empezar a cantar “La guitarra”…
Eventos memorables y desopilantes se sucedieron en todos los ámbitos y a toda hora… Sin parar… Constantemente… (lo digo en serio). Del minuto uno hasta el regreso al Cairo para tomarnos el bondi hacia la frontera con Israel, pasamos por desorientaciones de todo tipo, situaciones de empastillaje severo, el famoso hotel Seven Heaven en Luxor (que marcó un antes y un después en la vida familiar), y nos llenamos la panza de comida que quienes protagonizan el blog se habían olvidado. También comimos muchos, pero muchos dulces egipcios, compramos una cantidad de forradas inmensa para otra tremenda cantidad de forros (va con onda), y expendimos el tiempo conociendo la “cultura egipcia”.
 |
| Cultura egipcia... |
 |
| Alguno de los dos millones de dioses... |
 |
| Faraones, dioses, policías y turisto... |
Así fue que compactamos la mayor cantidad de emociones en lo que entra en un día que lamentablemente sólo cuenta con veinticuatro horas, pero que supimos usufructuar en lugares como los monasterios, la isla Elefantina, los jardines Botánicos, el bazar, y el mucho más que sobresaliente templo de “Philae”, sólo en la mítica ciudad de Aswan.
 |
| Templo de Philae... |
 |
| En el barquito yendo hacia Philae... |
 |
| Los monasterios... |
 |
| Templito y familia Árenzon... |
 |
| Foto prohibida dentro de algún monasterio o algo así... |
 |
| Jardines botánicos... |
 |
| La banda de los jóvenes... |
Camino al Templo de Philae...
Una soberbia cantidad de otros templos, tumbas y estructuras de todo tipo, de los cuales resultan destacables Luxor, Karnak, y el circuito del West Bank (que te deja estúpido de la cantidad de cosas que tiene para admirar), en la más que amable ciudad de Luxor, donde también aprovechamos para hacer mucho turismo gastronómico, pero siempre en el mismo restaurant, comiendo milanesa con papafritas y otros lujos internacionales.
 |
| Con la vieja... tremendo... |
 |
| Con el viejo... fantástico... |
 |
| Templo de Hatshetseput... |
 |
| Colosos... |
 |
| Bailando de alegría... |
 |
| Lindo, lindo, lindo... |
 |
| Algún obelisco loco... |
Hubieron personajes espectaculares como: “el acomodador del tren” que te avisaba cuanto era la propina que le tenías que dar, el “señor lanchero”, que mientras le ponía cara de buen tipo a los padres en un romántico paseo por el Nilo nos regalaba porro por detrás, los “pibes” que administraban el Seven Heaven que le hacían burla a un chino muy graciosa y descaradamente, y al mismo tiempo nos convidaban con bebidas alcohólicas de dudosa procedencia; “Mohammed”, el eterno Mohammed, que hasta le puso jabón a los baños del hotel sabiendo que veníamos con “la familia”. Se lucía con sus mejores atuendos, y al mismo tiempo adoptaba la conducta del “Sr. Lanchero”, y principalmente y muy destacables “las mujeres de la familia”, que se pusieron en la onda egipcia regateo y terminaron usurereando a los vendedores, con los cuales nos divertíamos a diario con sus enojos, su persistencia, y sus inagotables métodos de venta.
 |
| El barco del Sr. Lanchero... |
Todo momento según dicta mi memoria contaba con abundantes cantidades de sal y de pimienta, y con esa persistente sensación de que el tiempo siempre resulta poco. Adrenalina, excitación, cansancio maratónico y una infinita cuota de amor y de paciencia de todos los lados de la ecuación.
Los hechos con todo su contenido empezaron a ser chupados por las horas mejores aprovechadas desde hacía mucho tiempo, pero con el contrapeso de la efimeridad de los mismos. Otra vez el sentimiento recurrente e inquebrantable de la imposibilidad de freezar el tiempo; y es que es una mierda a veces aceptar que el tiempo no se detiene, y que cuando lo hace, es para quedarse grabado en la memoria, un lugar al que siempre se puede recurrir, pero que no se puede manipular. Todo queda en ese mítico lugar que de tan puto no se materializa. Y así las cosas siempre empiezan a formar parte del pasado.
Pero eso era el lógico vacío que se hacía presente en forma de suspiro en una mínima parte del final de cada día, cuando te dabas cuenta que ahora también adentro de tu sueño (y no a la inversa) acudía tu familia a decir “presente”, a decir: “banco este sueño”, que es el hecho que más fuerza puede aportar a un ser humano. Que tu familia sepa decir con palabras o actitudes, orgullosa y sin titubeos: “quiero que seas feliz, el cómo lo elegís vos” es algo que cada día valoro un poco más; más luego de haber visto a tantas familias presionando y manipulando con plata y embates emocionales a sus hijos, nietos, etc, para hacerlos correr en la dirección que ellos quieren, tapando sus propios miedos, egocéntricamente, para así también ver realizadas sus propias imágenes y proyecciones de lo que llaman felicidad.
Pasada la moraleja de esta parte del viaje, y haciendo alarde de un gran agradecimiento a tanto esfuerzo emocional a todas las partes, hacemos un corte a la parte más divertida del recorrido, que son las típicas fotos para la posteridad de un grupo de impresentables que anduvo por ahí, poniéndole un cierto rock a algunos miles de años de antigüedad, y que entre arquitecturas difíciles de asimilar, egipcios difíciles de negociar, y un sinfín de cosas que realmente no puedo revelar públicamente, se movieron tosca pero rápida y efectivamente, para coronar un recorrido monumental que sellaba por el momento la estancia en Egipto.
Nos mudaríamos muy velozmente hacia Israel y Jordania, pero volveríamos por más…
Hasta la próxima entrega especial que creemos viene con un quipá de regalo… ¿se escribe así, quipá?... en fin… hasta la próxima…
 |
| Mc Donals a lo árabe... |
 |
| Camello fumón... |
"...el famoso hotel Seven Heaven en Luxor..." no es un antes y un después en LA VIDA FAMILIAR. Es un antes y después en LA VIDA!
ResponderEliminarPor favor!!!. Si hasta teníamos jabón!!!!. Además, echaron a un par de pulgas de la terraza antes que lleguemos!. Estuvimos como quisimos ( fue un momento en el que le pedimos poco a la vida... sí, quisimos muy poco...)
ResponderEliminarohhh que gran viaje!!! bendecidos aquellas personas que pueden tener la gran fortuna de conocer tan hermosas maravillas que hay en nuestro planeta y poder contarlas al mundo lo que hay para mostrar!!!! en un honor para mi ver tan maravillosas imagenes y soñar depierta algun dia verlos con mis propios ojo y guardarlas en mi disco duro la mente.
ResponderEliminarabrazos desde colombia
ximena gallego
ximenita26@hotmail.com y en facebook